Contenidos. Como investigar a tus clientes potenciales

Lección 5. Investigación del público

Descripción

Tu audiencia es tu as bajo la manga. Es por eso que es de suma importancia que comprendas perfectamente con quién estás hablando y por qué.

El análisis de audiencia es una pieza del complejo rompecabezas que es el marketing de contenidos. Permite a las empresas crear una imagen completa de quiénes son sus consumidores actuales y potenciales, y ofrece información que ayudará a los especialistas en marketing a refinar sus estrategias, crear contenido específico, crear temas que tengan sentido, mejorar la visibilidad y percepción de la marca, y aumentar su ROI.

“¿Qué tipo de comprador estás tratando de atraer?” Esta es la primera y más importante pregunta a responder, seguida rápidamente por “¿A quién estás atrayendo?” Para que tu estrategia de contenido funcione, necesitas saber qué impulsa el comportamiento de tus compradores, con qué tipo de contenido se involucran más y qué quieren saber. La investigación del público consiste en gran medida en comprender los problemas que enfrenta tu cliente y qué soluciones puede ofrecer tu negocio.

Pero, primero, ¿a quién nos dirigimos?

Uno de los aspectos más críticos de la investigación y el análisis de la audiencia es identificar la persona de la audiencia. Esto implica una comprensión profunda de la demografía del consumidor, como edad, género, ubicación e ingresos, y su psicografía, como pasatiempos, hábitos y valores. Entonces, la demografía es el “quién” y la psicografía es el “por qué”. Es mucho más que la edad, el género y la ubicación. Debes comprender sus hábitos de compra.

Un ejemplo de perfil demográfico sería:

  • Hombre

  • De 25 a 34 años

  • Casado, sin hijos

  • Vive en Austin, TX

  • Ingresos del hogar $ 80K +

  • Posee un iPhone 5 con una pantalla rota

Un ejemplo de perfil psicográfico para la misma persona sería:


  • Quiere un teléfono nuevo, pero no tiene el efectivo completo para comprarlo

  • Extremadamente consciente del presupuesto

  • Preocupado por la memoria de su teléfono

  • Le gusta tomar fotos pero no le gusta llevar una cámara

  • Tiende a ser torpe y deja caer cosas

  • Visita regularmente cafeterías para usar su Wi-Fi